Síntomas de una Trombosis Venosa en las piernas. Debería estar [email protected]

Son muchas las mujeres que sufren cada día por las molestas
varices en las piernas, patologías que, además de
antiestéticas, también son muy peligrosas.

Nunca debemos pasar por alto el estado de nuestras varices. Ya
sean grandes o pequeñas, es necesario que las tengamos
controladas y que los médicos nos hagan seguimientos periódicos
con tal de evitar posibles trombosis venosas.

Como ya sabes, las varices se forman a causa de una mala
circulación sanguínea, pero puede ocurrir que, en ocasiones, la
sangre llegue a condensarse hasta derivar en un peligroso
coágulo que obstaculiza por completo la correcta circulación.
¿Cómo podemos prevenir estas patologías? ¿Qué síntomas suele
tener una trombosis venosa?

Hoy en nuestro espacio queremos hablarte de ello, por tu propia
salud y tu tranquilidad.

¿Qué es una trombosis venosa?

El simple término ya nos asusta: Trombosis venosa profunda
o TVP.  El origen de este problema es siempre un coágulo
de sangre que se origina en una vena de nuestro cuerpo. Esta
suele ser profunda y casi siempre se localiza ahí
donde la circulación es peor, es decir, en las pantorrillas o
en los muslos.

El mayor riesgo está en que este trombo puede desprenderse de
esta parte de la pierna e ir por el torrente
sanguíneo de nuestro cuerpo hasta llegar, por ejemplo, a una
arteria pulmonar, bloquear nuestra circulación y ocasionar
lo que se conoce como una embolia pulmonar. Es un riesgo
muy serio que merece tenerse en cuenta.

Bien es cierto que este problema suele afectar a personas con
una edad comprendida entre los 50 y los 60 años, pero las
mujeres más jóvenes tampoco deben pasarlo por alto, puesto que
todo va a depender del estado de nuestras varices.

Según nos explican los médicos, los coágulos o trombos siempre
tendrán más probabilidades de desprenderse si se localizan en
la parte más alta de nuestras piernas, es decir, en los
muslos.  De ahí que sean muy
importantes las revisiones periódicas y, si los
especialistas consideran que es importante una intervención, la
hagamos por nuestra propia seguridad.

Síntomas de una trombosis venosa en las piernas

¿Qué síntomas nos pueden poner en alerta de que estamos
sufriendo una trombosis venosa? Bien, en primer lugar hemos de
saber que podemos sufrir dos tipos de trombosis, una más
superficial y otra más severa que ocasionaría sin duda un
riesgo más elevado. Ten en cuenta los síntomas asociados a cada
problema:

1. Trombosis venosa superficial: Según nos
explican los médicos, en este caso nos daríamos cuenta de
inmediato. Lo que veríamos es que alguna zona de nuestras
varices ha aumentado de tamaño hasta convertirse en una especie
de cordón bastante duro al tacto y de color azulado. Se ve a
simple vista y, además, resulta muy doloroso. Sentimos esa zona
muy caliente y con una presión casi insoportable al final del
día. Debemos ir con cuidado con este tipo de trombosis
superficial porque, además de ser el primer paso en ocasiones
hacia una posterior trombosis profunda, es frecuente que
suframos infecciones, o lo que se conoce como “flebitis”.

2. Trombosis venosa profunda: Lamentablemente,
hemos de decir que, en la mayoría de los casos, en el momento
en que la trombosis superficial deriva en una profunda, no nos
damos cuenta. Ahora bien, hemos de estar alerta con las
siguientes sensaciones:

Una presión muy elevada en esa parte donde tenemos esas varices
más evidentes e inflamadas con forma de “cordón azulado”.

  • Un calor casi insoportable en esa parte.
  • Un hormigueo que asciende por la pierna hasta la ingle.
  • La pierna se queda muy dura, la tocamos con la mano y la
    percibimos muy rígida.
  • Mucho cuidado cuando la piel de la pierna se vuelve
    azulada, o incluso se queda sin color, muy pálida. Esto
  • último sería resultado de que la sangre arterial llega ya
    con mucha dificultad.

¿Podemos prevenir una trombosis venosa?

Bien, en primer lugar hemos de decir que el problema de las
varices tiene casi siempre un origen genético. El factor
hereditario más unos hábitos de vida incorrectos, donde al
sedentarismo se le suma a veces una alimentación inadecuada o
el sobrepeso, harán sin duda que, al final, padezcamos de
varices.

Cuando veas que en tus piernas empiezan a aparecer
varices, será el momento en que debamos empezar a poner todos
nuestros esfuerzos para que no derive en una trombosis venosa
superficial:

  • Haz ejercicio todos los días, el salir a andar media hora,
    por ejemplo, ayuda mucho. La natación o el pasear en bici son
    dos opciones también muy adecuadas.
  • Date duchas frías en las piernas.
  • Evita la sal en tu dieta, así como el azúcar, las grasas,
    la bollería, los refrescos, la harina blanca refinada… Es
    decir, todos esos alimentos que van a ocasionar que tengamos
    una mala circulación sanguínea.
  • Bebe muchos líquidos, jugos naturales e infusiones como la
    cola de caballo, el poleo o la infusión de romero.
  • En el caso de que ya padezcas trombosis venosa primaria, y
    de que tus venas tengan un relieve muy evidente y un color
    azulado que se vea a simple vista, consulta siempre con tu
    médico la posibilidad de una operación.
  • El riesgo de padecer un posible trombo siempre estará
    presente: es como una especie de “espada de Damocles” muy
    peligrosa. Así que sigue siempre el consejo de tu médico.
  • Existe una planta muy adecuada para tratar las varices, y
    con la cual se elaboran cremas muy efectivas. Se trata del
    “castaño de Indias”. Mira el video para el tratamiento.

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